lunes, 3 de junio de 2013

Alteraciones óseas fetales en uso prolongado de sulfato de magnesio en el embarazo

La FDA (Food and Drug Administration) informa a profesionales de la salud, que el uso de sulfato de magnesio durante más de 5-7 días para detener el parto prematuro en mujeres embarazadas, puede llevar a niveles bajos de calcio y problemas óseos en el feto ó bebé en desarrollo, incluyendo osteopenia y fracturas. Los riesgos asociados a una duración más corta del tratamiento, se desconocen. 



¿Cuáles son las indicaciones del Sulfato de Magnesio?

El uso del sulfato de Magnesio en el tratamiento de la amenaza de parto pretérmino o prematuro, se considera off-label, pues no es aprobado por la FDA. El sulfato de magnesio está aprobado en la prevención de las  convulsiones en la preeclampsia y eclampsia.

En Colombia, el INVIMA ha aprobado el uso, en el tratamiento de la hipomagnesemia y en la prevención y tratamiento de las crisis convulsivas de preeclampsia y eclampsia.

Cambio de categoría de riesgo
A la luz de la evidencia sobre los niveles bajos de calcio en los huesos y problemas en el desarrollo del bebé, la categoría de riesgo ha cambiado de A a D, lo que significa que hay evidencia positiva de riesgo en el feto humano, pero los beneficios potenciales del uso en mujeres embarazadas, pueden ser aceptables en ciertas situaciones.

La FDA llegó a estas conclusiones después de una revisión de 18 informes de casos en que las mujeres recibieron sulfato de magnesio durante un promedio de 9,6 semanas, con un total promedio de 3.700 mg del fármaco. Algunos de los bebés nacieron con anomalías, incluyendo fracturas de los huesos largos y costillas, posiblemente causadas por hipermagnesemia fetal y luego hipocalcemia.

Los informes de casos incluyeron diferencias en los niveles de osteocalcina, magnesio, calcio y fósforo en los bebés que fueron expuestos al sulfato de magnesio durante más de una semana. La FDA dice que la importancia a largo plazo es incierta debido a la falta de datos de seguimiento.

Recomendaciones
Uso sólo por personal especializado en obstetricia y ginecología y en instituciones con unidades de cuidados obstétricos adecuados.

Los profesionales de la salud, deben establecer claramente los beneficios de utilizar el sulfato de magnesio y usarlo por el menor tiempo posible. 

Referencias


domingo, 19 de mayo de 2013

Azitromicina no aumenta la mortalidad cardiovascular en la población general

Mayo de 2013


En marzo de 2013, la FDA hizo una alerta sobre el incremento de riesgo de  alteraciones en el ritmo cardíaco en uso de Azitromicina. Por lo que se realizó un estudio de cohortes históricas, con la participación de adultos de Dinamarca (18 a 64 años de edad) cuyos datos fueron vinculados con las formulaciones médicas, las causas de muerte y las características de los pacientes durante el periodo 1997 - 2010.


Para calcular las razones de tasas de muerte por causas cardiovasculares, los investigadores compararon 1.102.050 episodios de uso de azitromicina sin el uso de agentes antibióticos, y 1.102.419 usos de azitromicina con 7.364.292 de penicilina V (fenoximetilpenicilina, única penicilina activa por vía oral). El análisis con respecto al comparador, incluyó 17 muertes por causas cardiovasculares durante el uso de azitromicina y 146 durante uso de penicilina V. 

El riesgo de muerte fue aproximadamente tres veces mayor con el uso de azitromicina que con el no tratamiento con antibióticos (RR 2,85, IC 95% 1,13-7,24). Las tasas de mortalidad cardiovascular no fueron diferentes entre azitromicina y penicilina V (RR 0,93, IC 95% 0,56-1,55).

Al parecer, esto se debería, según los autores, que "el aumento del riesgo observado, en comparación con el no uso de antibióticos, se debió al riesgo de muerte asociado con la infección aguda" o algún otro factor de riesgo en los pacientes tratados con antibióticos.

Un editorial acompañante del NEJM destaca el riesgo potencial de prolongación del intervalo QT con el uso de macrólidos, y hace hincapié en la precaución en su uso en pacientes con historial de afecciones cardiovasculares.

Referencia

Agresivo Marketing de vacunas contra la Influenza



Un artículo publicado en el BMJ, presenta un interesante análisis de la promoción de vacunas contra la gripe, y lo trata como una de las políticas de salud pública más visibles y agresivas en la actualidad. El Dr. Peter Doshi, su autor, hace énfasis en fechas, número de dosis usadas en Estados Unidos a través del tiempo, cambios en la percepción de riesgo y edades de uso.

Es así como empieza diciendo que en 1990, estaban disponibles en los Estados Unidos 32 millones de dosis contra la influenza. Hoy en día alrededor de 135 millones de dosis contra la gripe. 

Este crecimiento se ha impulsado por las masivas campañas de salud pública que proporcionan mensajes como: la gripe es una enfermedad grave, todos estamos en riesgo de complicaciones, la vacuna  está prácticamente libre de riesgo y salva vidas. 

Cambio de concepto de la población usuaria de la vacuna 

En los EE.UU., las primeras recomendaciones para la vacunación anual contra la influenza se hicieron en 1960. El objetivo principal de esta política era  reducir el exceso de mortalidad, y debido a que la mayoría de las muertes   ocurrieron en la población de más edad, las vacunas fueron dirigidas a este grupo. 

Pero desde 2000, el concepto de quién está "en riesgo" se ha expandido rápidamente, abarcando más sectores de la población general. Es así como las campañas hacen énfasis en frases como "incluso las personas sanas pueden contraer la gripe, que puede ser grave". Hoy, las directrices en los EE.UU,  exigen que la vacunación se haga desde los 6 meses de edad y a mayores, por lo que ahora todos "en riesgo".

Algunos estudios por su parte, sugieren que la vacuna puede ser menos beneficiosa y menos segura de lo que se ha dicho, y han considerado que la amenaza de la gripe parece ser exagerada. Por lo anterior, ahora todos estamos "en riesgo" de sufrir las complicaciones graves de la vacuna contra la influenza.

¿Venta de enfermedades?

Las compañías farmacéuticas han sabido que para vender algunos productos, deben vender primero la enfermedad. Un ejemplo de esto, en los años 1950 y 1960, Merck lanzó una campaña para bajar las cifras tenidas en cuenta para el diagnóstico de la hipertensión arterial, y al hacerlo, amplió el mercado para su fármaco diurético, Diuril (hydrochlorothiazide). 

Según las compañías farmacéuticas actuales, tenemos epidemias de disfunción eréctil, trastorno de ansiedad social y disfunción sexual femenina, cada una, con un logro conveniente de aprobación de un medicamento. 

A la pregunta, ¿Podría la gripe ser un caso más de tráfico de enfermedades (disease mongering)?. Según Dr. Doshi, sí. Pero a diferencia de la mayoría de las historias, aquí los vendedores son los funcionarios de la salud pública en los EE.UU.

Lo que queda claro, es que acualmente existe una tendencia a medicalización de la vida, que es reafirmada cada día por la publicidad de medicamentos, a través de diferentes medios de comunicación. Cabría hacer la pregunta de qué tan susceptibles somos de caer en las redes de éste agresivo marketing.

Referencia